miércoles, 13 de enero de 2016

Orientaciones generales para el desarrollo del curso

Una primera orientación del curso implica considerar a las unidades de aprendizaje como elementos en continua interacción; es decir, no como estructuras aisladas unas de otras sino como partes de un todo dinámico y mutuamente influyente. Se trata de que la teoría y los conceptos se apliquen al análisis de procesos históricos y a la realización de actividades que permitan “vivenciar” lo que se enuncia en un plano abstracto. Bajo esta lógica, la bibliografía sugerida implica conocer los planteamientos teóricos de diversos historiadores, pero también aquellas obras en las que aplican sus concepciones sobre la historia. Además, dado que la bibliografía responde al momento en que se produjo el programa, ésta deberá actualizarse de manera permanente, de suerte que los estudiantes dispongan de materiales que les permitan conocer los avances más recientes en el campo de la historia de la educación. Puesto que el curso promueve aproximaciones sucesivas de los estudiantes a la forma en que se “hace historia” y a las evidencias que permiten a los historiadores formular hipótesis explicativas sobre el pasado y sus relaciones con el presente, los conceptos de segundo orden (que implican categorías analíticas de la historia) estarán asociados a los de primer orden, que se refieren a procesos históricos concretos. Por ejemplo, cuando se estudie la fundación de alguna escuela normal es importante situar el proceso que permitió su creación en un tiempo determinado (que puede ser medido en lustros, años, meses, etcétera) y también en un espacio específico (local, estatal, regional, etcétera). Es importante señalar que este espacio y este tiempo están asociados a actores cuyas acciones toman sentido en este contexto y sólo en él (tiempo y espacio históricos). Considerando que el curso pretende situar a los alumnos frente al “hacer historia”, como un ejercicio teórico y metodológico riguroso, y no ante un índice temático que incluye diversos “eventos históricos”, relevantes para quien organiza ese índice, lo que se ofrece son orientaciones conceptuales que permiten seleccionar procesos sobresalientes para la comunidad de aprendizaje que deberán ser abordados a partir del análisis de fuentes primarias.
Por lo tanto, se sugieren una serie de contenidos históricos asociados a la historia de la educación y de la formación de docentes en México para que los profesores y estudiantes de las escuelas normales, mediante ejercicios de relevancia, determinen aquéllos susceptibles de ser abordados desde su contexto sin perder de vista que éste forma parte de retículas amplias que incluyen las dimensiones locales pero también nacionales e internacionales, así como procesos sincrónicos y diacrónicos. Es importante señalar que no todos los contenidos históricos aquí identificados con los conceptos históricos de primer orden se abordarán en este curso sino que, como ya se ha señalado, de acuerdo con ejercicios de relevancia y las fuentes históricas primarias y/o secundarias disponibles, el profesor y los estudiantes, seleccionarán los contenidos que se trabajarán. Esta selección se realizará para profundizar en dichos temas y debe tener un sustento claro y basado en el razonamiento histórico. Estos contenidos se analizarán empleando conceptos de segundo orden pertinentes para organizar la información disponible (fuentes primarias y secundarias) con un sentido explicativo. En todos los casos será preferible realizar tareas que privilegien la comprensión y la profundidad analítica sobre la cantidad de temas abordados. No se trata de excluir los contenidos históricos sino de situarlos en el aula para “hacer historia”, lo que involucra el desarrollo del pensamiento histórico; así como el fortalecimiento de una conciencia histórica profesional que implica, necesariamente, una toma de postura y de compromisos con la profesión y con los alumnos de educación básica. 

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